Gonzalo N. Santos
Gonzalo Natividad Santos Rivera (10 de enero de 1897 – 17 de octubre de 1978) fue un destacado político y militar mexicano, miembro del Partido Revolucionario Institucional, Gobernador del Estado mexicano de San Luis Potosí de 1943 a 1949.
En 1910 se incorporó a la Revolución mexicana al lado de Francisco I. Madero. En 1913 se unió al Ejército Constitucionalista que luchaba contra Victoriano Huerta. Después de la Revolución fue ascendido a General de División del Ejército Mexicano.
En 1929 fue uno de los primeros políticos en unirse al Partido Nacional Revolucionario (el futuro PRI). Ese mismo año participó en la represión de las protestas contra el fraude electoral que privó de la Presidencia de la República aJosé Vasconcelos Calderón; Santos ordenó abrir fuego contra los manifestantes que apoyaban a Vasconcelos, causando muertos y heridos.
El Gargaleote, uno de los latifundios más grandes del país, conformado gracias a una concesión ganadera que Cárdenas otorgó a Gonzalo N. Santos –el cual fue protegido por dos ex Presidentes-, con una superficie cercana a las 14 mil hectáreas, fue afectado en 6 mil 282 de éstas, ya que fueron ocupadas por mil campesinos en una operación incruenta vigilada por efectivos del Ejército “en apoyo a las instituciones del país, en este caso la SRA”.
Luís Terrazas Fuentes
Luis Terrazas Fuentes fue el más grande latifundista mexicano. Nació en la ciudad de Chihuahua el 20 de julio de 1829. Hijo de Juan José Terrazas y de Petra Fuentes, ocupó el segundo lugar de este matrimonio. Perdió a su padre a causa del cólera. A los 21 años se convierte en el jefe de familia, ya que su hermano mayor había muerto de pequeño. Además de su madre, contaba con 4 hermanas. Las nuevas responsabilidades las enfrentaría con una herencia modesta y una formación familiar tradicional. Siendo soltero tuvo una hija a la cual nombró Guadalupe. En 1852, a la edad de 22 años, ocupó su primer puesto público como guardia fiscal de la Administración General de Rentas. Ese mismo año se casó con Carolina Cuilty Bustamante, descendiente de Gabino Cuilty, un irlandés nacido en Cuba, propietario de una hacienda al noroeste de la ciudad de Chihuahua. El año siguiente resultó electo regidor del municipio de Chihuahua para el bienio 1854-1855.
Esta antigua explotación cuenta ya con tres siglos de existencia. Formó parte del latifundio que aglutinó los llanos y valles comprendidos entre la Cd. de Chihuahua y el desierto de Samalayuca. Cuando perteneció a la familia Terrazas sumaba poco más de 500 000 hectáreas de las cuales 1011 contaron con riego. Para su laboreo en aquellos años requirió de una cantidad importante de peones, quienes con sus familias sumaron 1100 habitantes con residencia permanente en el lugar. Las edifiaciones devieron ser numerosas por los reportes de la época, pero actualmente queda muy poco: las ruinas de la capilla y la casa grande que en buena parte se va destruyendo.
Hacienda del Torreón
Al finalizar el siglo pasado comprendía en su perímetro 70 254.9 hectáreas. Subsisten algunos edificios siendo utilizados por los vecinos.
Familia Sánchez Navarro
En menos de un siglo, a caballo entre la Colonia y el México independiente, la familia Sánchez Navarro constituyó en Coahuila el mayor latifundio que ha existido no sólo en México, sino en toda Latinoamérica.
José Miguel hijo mayor de Cristóbal José, nació en Saltillo en 1730, y a los 25 años pasó a ser cura de Monclova. Y aunque José Miguel era muy competente como sacerdote lo era más como negociante, y aprovechando que en aquella época no existía aún la prohibición de que los curas participaran en transacciones comerciales para su beneficio, se inició en los negocios.
Para ello compró un terreno frente a la plaza -enseguida de la iglesia- y puso una tienda que al tiempo se convirtió en la más importante de los alrededores, dedicándose al comercio de telas, comestibles, lencería, herramientas y demás mercancías que el cura traía desde Saltillo.
Para 1760 sus propiedades aumentaban y para ayudarse mandó traer de Saltillo a su hermano José Gregorio, y juntos engrandecieron el negocio al grado de que pasaron del comercio, a la cría de borregos.
Con 7 millones 347,450 hectáreas, equivalentes a unos 66,766 kilómetros cuadrados, ese latifundio tenía una dimensión similar a la de Portugal. Abarcaba prácticamente la mitad de Coahuila y porciones de Nuevo León, Zacatecas y Durango.